Fuma tabaco de la piedra, viendo pasar su vida como cuando consume sus cigarrillos, siempre hasta el final, dejando el filtro.. Como quien deja el último día de su vida con esperanza. Bebe ron y cerveza, desde que se levanta hasta que se acuesta. Después tose y sonríe, con una sonrisa tensa y desganada. Muchas veces se le olvida que sólo es espectador, y las canciones que escucha siempre se convierten en puta ceniza. La ciudad se apaga, y ella se arrastra detrás. Cuando tiene buen día, pone a girar su tocadiscos, con sus vinilos preferidos, y agita su larga melena al ritmo de la música, como si estuviera en Woodstock, o quizás en cualquier concierto de la esquina.. Se vuele completamente loca.
Al otro lado de la calle, no sabe que hay un hombrecillo que hace versos entre sus sábanas, evadido de la nada, ya que es la única manera de hacer versos sublimes.. Siempre observándola. Si mirase a los lados, alrededor de ese pequeño cuarto escuro, quizás perdería toda la inspiración. El joven poeta está componiendo un poema largo, que se llama << Incondicional >> tuvo sus dudas pero la idea del título, se lo reveló las miles de palabras que aparecen en su diccionario, casi intacto. Quedaría un título, impreciso, inusual. Flota en el aire como un pesar que se clava en los corazones, en mi caso, en las mentes. Los corazones no duelen y pueden sufrir, horas tras horas, incluso toda una vida.. Sin saber, en muchos casos, "Qué es lo que pasa". Esa misma mañana, ella seguía sin percatarse de la presencia casi ausente, entre luces apagadas, de aquel joven poeta; que seguía a ciencia cierta, cada verso entre empañados fríos cristales, de esa mañana de Enero. Ella tomaba café, con su cigarro a medio liar. Ese día se sentía una puta mierda, como casi siempre, en cambio encendió el tocadiscos y cambió el vinilo de los Smiths, por el de los Specials..
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