jueves, 6 de diciembre de 2012
QUEMANDO RESACAS
Me levanto a las 7 de la mañana, con la misma rutina, retina quemada en cualquier esquina. Añorando la época que intercambiábamos cromos, y todavía pierdo la cuenta de cuántos porros me tomo. Tú sexo es la entrada a este laberinto, casi puro instinto, distinto.. Si no fuera por tus calmantes, no sé qué sería de mi caos absurdo, casi mudo, me conformo con pocos segundos, y que regreses, aunque sean mis últimos meses.. Extraño el nirvana, de todo menos sana. Si te ahogas, acude a mí, te pido; sólo contigo me dió una tregua este sitio podrido. Pensando como la derecha, por billetes te venden, cerdo, tu ego me descoloca, como a tí la coca, su nombre me volvió loca, como sus besos en la boca. Los minutos no se pueden comprar con dinero, expanden mentiras por el mundo entero, pero no eres del todo sincero, perro. Lo daría todo, sólo por ver todo más despacio, fluyendo desnudos en este espacio. El aire que me axfisia, es un poeta sin ganas de respirar, mirar, vibrar al otro lado de la calle sin drogar, sin versos en los cuales derramar, amar. Claustrofobia, ante esta fobia, siempre mamándomela, me harás correrme, al verme, no me dejes salir este viernes. Pasaré mis últimos días en un fumadero de salvia, en esa vía del tren, te follarás a esa puta, la más hermosa, sin condón, con perdón. Pienso en tí, al igual que las veces que no te he follado, fallado; dispárame después del orgasmo.
La noche esconde las mañanas más oscuras, más nunca devolverán el día que no salí de mi cama, por no permanecer en la tuya. Con alcohol, me fusilo, esto es real, leal como tu piel, sin miel, dame todos esos versos que te hacen flotar. Tus musas son pijas de mierda, y ninfómanas, sus tetas, más grandes que tus neuronas, me dejo llevar por mis hormonas. Vais de santas, modernas, y he visto menos cerdas en un puticlub. Dicen que me no me raye tantísimo, la vida es tan breve, pero pena que tiren mierda siempre, al que menos puede. Hasta mi clítoris sería poesía para arpías, espías de noches enfermas, a través de cristales empapados en tequila, no encontré mi camino, caminando por calles vacías. Lloro por el terror que se inunda en mi casa, por los gritos, estallidos, de palabras que se clavan. Ya fuí tan autodestructiva, que si te pregunta por mí, dile que estoy mejor que nunca, aunque siga meses enteros sin poder soñar. Queriendo derramar su roña, a mi sonrisa, sin misa. Aún necesito derramar más lágrimas, ya que esta vida es un llanto constante. Él se metió en el caballo, pero sólo cabalgaba a ponis, muertos en el andén sin edén. Hueles a cocaína y a putos coños de chonis. Siempre quise bailar baladas tristes, por ver lo que existe, desiste, insiste... Adicta al sexo de tu lengua, deseo quitar esta agonía, con tu fantasía. Circo emocional, disputas conmigo, perderte, follar a dúo, a trío, no me importa el amor propio, me importa que me hundas en la pared, que me toques hasta la sien. El puto veneno. Puta pesadilla. Estoy bebiéndome el pasado de un trago, siempre en la calle haciendo el vago. Su último vómito, otra locura alcohólica que evita que me enamore. Demasiado frágil, como promesas de drogadictos.
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